Las macetas colgantes de macramé para plantas de aire proporcionan un estilo vintage y cálido a tu hogar. Son ideales para plantas aéreas porque se pueden colocar sin maceta. De este modo, dejarás que la planta crezca a través de los huecos del colgador. Estas macetas colgantes de macramé, que suelen estar manufacturadas con algodón o incluso yute, pueden colgarse del techo o de la pared, por lo que ahorran espacio y embellecen cualquier rincón de la casa u oficina. Del mismo modo, este tipo de macetas son un buen recurso para regalar a los amantes de las plantas.

   
   
   

Cómo hacer tu propia maceta colgante de macramé

¿Qué necesito?

Maceta de cristal (con o sin colgador)

Cuerda de macramé

Tijeras

¿Por dónde empiezo?

  1. Corta 4 trozos iguales de la cuerda de macramé.
  2. Dobla las cuerdas en dos y haz un nudo.
  3. Vete haciendo nudos a cada par de cuerdas para unirlas entre ellas.
  4. Encaja la maceta dentro y, ¡lista par colgar!

💫 Un vídeo rápido para enterarme bien

Aquí te dejo un vídeo que me ha ayudado mucho a la hora de fabricar mis propias macetas colgantes de macramé. Este está pensado para todo tipo de plantas, pero yo lo he adaptado para mis Tillandsias y me funciona genial. ¡Échale un vistazo y en 5 minutos tendrás tu planta de aire colgante en tu salón!

¡Hola, chicos! Hoy tengo una invitada especial, mi vecina Cinda. Me llevé una gran alegría cuando se mudó aquí con su familia porque también tiene niños pequeños, pero lo mejor fue cuando descubrí su pasión por el macramé. Ahí supe que seríamos grandes amigas. Hoy os enseñaremos cómo hacer estas macetas colgantes de macramé en cuestión de minutos.

Para empezar, solo necesitas cuerda de macramé, tu planta favorita con su maceta y unas tijeras. Lo primero que vamos a hacer es cortar en cuatro trozos iguales la cuerda de macramé. La nuestra va a tener 80 cm de largo, pero tú puedes hacerlo de la longitud que prefieras. Un truco es medir los 80 cm dos veces y luego añadir el diámetro de tu maceta y luego añadir otros 60 cm más y ¡cortar!. ¡Cuántas matemáticas! Ahora, solo tienes que repetir lo mismo tres veces más. Después, debemos doblar las cuerdas en dos y hacer un nudo en la parte de arriba. Tira de cada una de las cuerdas para asegurarte de que el nudo está bien sujeto. Después solo tienes que hacer un nudo más o menos en la mitad de cada par de cuerdas y asegurarte de que todas están al mismo nivel y a la misma distancia del nudo principal. Ahora vamos a coger dos pares de cuerdas y hacer un nudo entre una de cada par. Esto lo haremos con todas las cuerdas. Ahora debemos asegurarnos de que la maceta encaja bien y, en caso contrario, ajustarla. ¡La nuestra encaja! Ahora hacemos el nudo final y ¡ya está!

Tengo que decir que estaba aterrada por lo que podría pasar y ahora veo que con solo diez nudos hemos hecho una fantástica maceta colgante. Me encanta cómo queda con el contraste de color de la cuerda y, si quieres, puedes utilizar otras cuerdas con distintos anchos u otras de colores naturales. Mi contribución a este proyecto han sido unas cuentas pintadas de dorado.